Otros factoresSe sabe que ciertas infecciones que a menudo afectan a las mujeres tienen una influencia negativa en su fertilidad. Por ejemplo, las enfermedades autoinmunes, tales como la tiroiditis, la diabetes o la anemia perniciosa. La influencia del estilo de vida en la fertilidad se tratará en una sección por separado. Enfermedades de transmisión sexual (ETS)Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son una de las causas más comunes de infertilidad. Para la mayoría de las personas, el SIDA, la sífilis y la gonorrea vienen a la mente cuando piensan en enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, existe una variedad de ETS generales que las personas no tienen en cuenta y que influyen en su fertilidad. Además de las infecciones por Clamidia muy comunes, la ureoplasma, el micoplasma y el papilomavirus humano también pueden afectar la propia fertilidad. Muchas de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que más afectan la fertilidad también generan la menor cantidad de molestias o evidencian el menor número de síntomas. En estos casos, las mujeres a menudo no sienten dolor o molestia alguna que normalmente indicarían la probabilidad de una ETS. Uno de los síntomas de una ETS es una secreción diferente. La gonorrea y la clamidia pueden causar daño permanente, especialmente si no son tratadas, y pueden finalmente dar lugar a una infección en la pelvis (Enfermedad Pélvica Inflamatoria - EPI). La EPI puede causar dolor abdominal, y se piensa que las infecciones graves e intratables son causantes de cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer, como también de hepatitis crónica y cirrosis hepática. La EPI es una de las mayores causas de infertilidad entre las mujeres de edad sexualmente madura. Cuanto más frecuentemente una mujer tenga una EPI, mayor es el riesgo de infertilidad. Afortunadamente, muchas de las enfermedades de transmisión sexual son tratables con antibióticos. ClamidiaLa Chlamydia trachomatis es la causa de las infecciones por clamidia. La infección se contagia a través de relaciones sexuales vaginales, orales o anales, y es una de las ETS más generalizada. Las molestias que sufren las mujeres podrían incluir dolores abdominales, dolor al orinar, secreciones vaginales distintas, e incluso algunas veces, pérdidas vaginales de sangre anormales. No obstante, quienes padecen infección por clamidia, con frecuencia no tienen molestias en absoluto, y como resultado, ésta permanece a menudo sin ser detectada, y por ello, sin tratamiento. Si la clamidia no es tratada, puede causar daño permanente en la mujer y eventualmente provocar una infección pélvica (EPI), una de las causas más comunes de infertilidad entre las mujeres de edad sexualmente madura.Enfermedad pélvica inflamatoria - EPIEPI se refiere a todas las infecciones de los órganos pélvicos. Una EPI sin tratamiento puede provocar infertilidad. Las EPI pueden ser causadas por la presencia de bacterias externas tales como infecciones por clamidia o gonorrea cada vez mayores. Las ETS son de este modo una causa importante de estas graves infecciones. El estrésEl estrés se interpreta y experimenta de modo diferente en cada mujer. Por definición, el estrés es cualquier situación que una mujer experimenta como amenazador o perjudicial. El estrés crónico agudo en las mujeres puede llevar a la depresión, y a cambios en el sistema inmunológico al igual que en los patrones del sueño. Si bien sólo hay una mínima evidencia de que el estrés esté directamente relacionado con la infertilidad, los niveles de estrés sumamente elevados en las mujeres pueden provocar cambios en los niveles hormonales. La alteración de estos niveles hormonales puede causar una ovulación irregular o espasmos en las trompas– ambos factores potenciales de contribución de infertilidad.Problemas sexualesSi se trata de problemas de origen sexual, entonces esto también podría influir en la fertilidad. Debido a ello, su médico también le hará preguntas acerca de su vida sexual al hablar sobre los problemas de fertilidad. Dependiendo del origen de los problemas, algunas veces un sexólogo puede proporcionar ayuda. Hacer el amor “por obligación” debido al deseo de tener hijos a menudo agrega presión sobre ambos miembros de la pareja en su relación sexual, ocasionando un círculo vicioso. Enfermedades gravesEnfermedades graves como el cáncer, por ejemplo, pueden ejercer una enorme influencia sobre muchos aspectos de la vida de una mujer. Desafortunadamente, el cáncer también afecta la fertilidad de una mujer - a través de un ataque directo a los órganos pélvicos o a través de los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos. Para el cáncer de ovarios, de útero o de endometrio (el revestimiento del útero), partes esenciales del sistema reproductivo pueden requerir extracción quirúrgica. Si bien esta cirugía eventualmente salvará la vida de una persona, el hecho de que ya no pueda lograr o completar con éxito un embarazo puede ser un golpe duro para una mujer que aún anhela tener un hijo. El tratamiento utilizado para destruir el cáncer también puede afectar la fertilidad femenina. La quimioterapia y la radioterapia pueden dañar o destruir las células en los ovarios, además de dañar el revestimiento uterino y las trompas. Como observación positiva, esta infertilidad algunas veces es sólo una aflicción temporaria, especialmente para las pacientes más jóvenes. Los médicos y la comunidad médica en general están reconociendo más y más las preocupaciones que tienen las pacientes con cáncer por preservar su fertilidad. Los embriones fecundados pueden congelarse y guardarse para uso futuro. Si bien el congelamiento de embriones se realiza regularmente y con éxito, desafortunadamente no se ha logrado una gran tasa de éxito con óvulos o tejido ovárico. En la actualidad, se están llevando a cabo investigaciones para mejorar la posibilidad de congelar un óvulo sin fecundar o tejido ovárico previo al tratamiento oncológico, de modo que las pacientes con cáncer puedan preservar su fertilidad. En el futuro, muchas pacientes con cáncer podrán planificar estas cuestiones antes de someterse al tratamiento. |
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