PesoUn cambio drástico en el peso corporal normal, ya sea por aumento o por pérdida de peso, puede causar infertilidad tanto en los hombres como en las mujeres. Un estudio incluso ha sugerido que el 12% de la infertilidad primaria es consecuencia de problemas de peso. La grasa corporal ejerce un efecto en la producción de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) que es esencial tanto para la ovulación regular en las mujeres, como en la producción espermática en los hombres. Específicamente, la GnRH activa la secreción de la hormona luteinizante (LH) y de la hormona folículo estimulante (FSH), ambas esenciales para el desarrollo de óvulos y espermatozoides. Los estudios también indican que el peso anormal puede reducir las posibilidades de éxito de los procedimientos de fertilización asistida. Bajo pesoLa pérdida drástica de peso o enfermedades como la anorexia nerviosa también puede influir en la fertilidad de una mujer. La producción de GnRH también puede reducirse a causa del bajo peso corporal en las mujeres. En consecuencia, la ovulación puede volverse irregular, incluso interrumpirse. La disminución de los niveles de GnRH también puede afectar la disponibilidad del revestimiento uterino para aceptar un óvulo fecundado. El ejercicio en exceso también puede alterar el equilibrio hormonal, y provocar fertilidad reducida. En los hombres, el bajo peso corporal puede provocar una reducción del recuento espermático o disminuir la actividad espermática. SobrepesoTener sobrepeso también puede producir signos hormonales anormales, que alteran la ovulación y posiblemente también la producción de esperma. También podría generar una sobreproducción de insulina, lo que puede provocar una ovulación irregular. Existe una conexión entre la degeneración de grasas, la sobreproducción de insulina y el trastorno de infertilidad conocido como SOPQ (Síndrome de Ovario Poliquístico – SOPQ). Además, tener sobrepeso implica que existe un riesgo de desarrollar complicaciones durante el eventual embarazo.Qué hacerRetornar, de forma sana, al peso corporal normal a menudo revierte los desequilibrios hormonales, normalización que permite restaurar la fertilidad. Además, la pérdida de peso en las personas obesas aumenta las posibilidades de un embarazo exitoso. Incluso una pérdida relativa de peso (aún cuando no logre el peso previsto) puede también implicar el regreso de la fertilidad en las mujeres con sobrepeso. Como alternativa, pueden utilizarse medicamentos para aumentar la fertilidad. Para las personas de bajo peso, el uso de medicamentos, como los análogos de GnRH o las gonadotropinas, puede mejorar la fertilidad. Medicamentos como las gonadotropinas o el clomifeno también podrían beneficiar a las mujeres con sobrepeso. Sin embargo, controlar el peso es el mejor tratamiento, ya que los medicamentos pueden tener efectos secundarios. Algunas veces, también se prescriben medicamentos específicos que queman los tejidos adiposos; no obstante, esto sólo sucede cuando forma parte de un programa extenso de pérdida de peso. El peso corporal estándar también es una preparación sana para un embarazo. Estos pasos deben realizarse antes del embarazo, ya que durante éste los cambios drásticos no son recomendables. |
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