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Preclampsia
Desde el comienzo del embarazo, ocurren muchos cambios en la
mujer embarazada relacionados con la circulación sanguínea, la
retención de líquidos y el funcionamiento de los riñones. En
algunos casos, aumentos en la presión arterial y patologías
relacionadas complican el embarazo. La presión arterial alta
relativa al embarazo ocurre con menos de frecuencia en mujeres que
están embarazadas por primera vez. Si una mujer con tensión arterial previamente normal, desarrolla
tensión arterial alta (hipertensión) en la segunda mitad del
embarazo, se dice que tiene hipertensión inducida por el
embarazo. Antes también se la denominaba toxemia del
embarazo. Un tipo más grave de hipertensión inducida por el
embarazo es la preclampsia. En la preclampsia, se
encuentra proteína en la orina o hay otros signos de daño de los
órganos. En una pequeña proporción de estas mujeres se desarrolla
un tipo muy grave, en el que pueden ocurrir complicaciones severas
(como ataques similares a la epilepsia). Esto se denomina
eclampsia. Un tipo especial de este grave estado es lo que se conoce como
síndrome HELLP, en el que varios sistemas de
órganos pueden sufrir daños. Afortunadamente esto sucede rara vez y
ocurre en menos del 2% de las mujeres embarazadas. La causa real de la hipertensión inducida por el embarazo y
preclampsia es desconocida. Sin embargo, se sabe mucho sobre el
mecanismo que subyace a esta patología. La preclampsia ocurre en el cinco al diez por ciento de todos
los embarazos. Este estado ocurre con mayor frecuencia en mujeres
con embarazos múltiples – aproximadamente de un 10 a un 20%
desarrolla preclampsia – y ocurre en una etapa más temprana y de
manera más severa. Las mujeres mayores de 35 también tienen un
riesgo apenas mayor de desarrollar preclampsia.
¿Cuáles son los peligros de la alta presión arterial?
Esto dependerá de la gravedad de la hipertensión. Un tipo leve
de hipertensión inducida por el embarazo no necesariamente tiene
efecto negativo en la madre o los bebés. Sin embargo, es
extremadamente importante realizarse un chequeo con regularidad. En
casos graves de alta presión arterial puede haber de hecho riesgos
para la madre y los bebés. En los tipos más graves, los riñones y
el hígado de la madre podrían no funcionar tan bien por algún
tiempo. También pueden ocurrir problemas con la coagulación
sanguínea. Las formas severas pueden representar una seria amenaza
para la salud de la mujer embarazada, por lo que a veces se debe
decidir si es conveniente interrumpir el embarazo prematuramente.
Una presión arterial excesivamente alta puede afectar negativamente
el estado y el crecimiento del niño porque el suministro de sangre
de la placenta podría disminuir. Las probabilidades de
complicaciones también dependen del momento en el que comenzó la
hipertensión. Cuanto más avanzado esté el embarazo, menores serán
las probabilidades de complicaciones. Subir
¿Cuáles son los síntomas?
Las mujeres que sufren de hipertensión inducida por el embarazo
podrían no manifestar ningún síntoma. Los síntomas de la
preclampsia varían de leves a severos y pueden incluir dolores de
cabeza, dificultades en la visión (visión borrosa, ver destellos o
estrellas), hormigueo en los dedos, dolor en el abdomen superior,
náuseas y/o vómitos, y retención de líquidos (edema). Recuerde que,
no obstante, las mujeres embarazadas que no tienen la presión
arterial alta también pueden experimentar hinchazón de manos
y pies. Un médico le puede dar una respuesta concreta en estas
situaciones. Subir
¿Qué pueden hacer las mujeres?
Si sufre de presión arterial alta, es importante realizar
chequeos regulares. En casos graves, la mujer tendrá que ser
internada para poder controlarla mejor a ella y a sus bebés. La
única solución es dar a luz a los bebés. Si una mujer está cerca de
su fecha de parto, el médico probablemente la preparará a ella y a
los bebés para el parto. Las probabilidades de complicaciones que
un parto prematuro puede representar para los bebés tendrán que
sopesarse con la necesidad de interrumpir el embarazo por el estado
de la madre. Por lo general estos son dilemas muy difíciles para
todos los involucrados. La hipertensión desaparecerá con el tiempo después del parto y
no es probable que la madre sufra efectos a largo plazo.
Ocasionalmente después del parto surgen complicaciones que precisan
atención médica, como medicamentos antihipertensivos y/o chequeos
regulares del médico. Subir
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