En un intento de estimular la fertilidad, es posible realizar
diferentes operaciones en las trompas. La razón más importante para
una intervención quirúrgica es reparar el funcionamiento de la
trompa. Si la trompa en sí, no está muy dañada, entonces algunas
veces es aconsejable intentar reparar su funcionamiento. Si una
trompa está muy estirada y rígida, o los cilios demasiado dañados o
la trompa no puede usarse debido a la acumulación de líquido
(hidrosalpinx), entonces la opción más aconsejable suele ser
extraer la trompa También podría llevarse a cabo una operación en
las trompas debido a un procedimiento de esterilización previo por
el que las trompas fueron selladas quirúrgicamente.
Dependiendo de la razón de la intervención, estas operaciones
pueden llevarse a cabo mediante una operación abdominal
(laparotomía) o por cirugía de incisión pequeña (laparoscopia).
Últimamente se elige con más frecuencia la intervención
micro-quirúrgica, si aún tienen que someterse a un tratamiento de
FIV después de dicha operación, ya que las parejas aún buscan el
embarazo. A continuación, podrá encontrar una serie de distintas
intervenciones que pueden llevarse a cabo en las trompas. Se dará
una idea general de las posibilidades de embarazo, dentro de lo que
se sabe, después de una operación, pero debido a que esto depende
de muchos factores, solamente su médico podrá evaluar las
posibilidades de éxito.
Adherencias
Las adherencias son una razón importante para realizar una
intervención quirúrgica. Si existen adherencias alrededor de los
ovarios y oviductos, puede hacerse un intento de aflojar estas
adherencias con la esperanza de que la trompa quede entonces en
condiciones de aceptar y transportar un óvulo. La posibilidad de
embarazo después de esta intervención se estima en aproximadamente
el 50%.
Obstrucción del lado del útero
Si parece haber una barrera en la trompa del lado del útero (lado
proximal o córneo), entonces este extremo algunas veces puede ser
liberado y suturarse nuevamente al útero después de que se haya
extraído la barrera. Aquí también existe la posibilidad de embarazo
después de esta intervención que se estima en aproximadamente el
50%.
Obstrucción en los extremos cercanos al ovario (extremo
distal)
Si sólo los extremos de las trompas (fimbrias) están parcialmente
obstruidos, entonces algunas veces pueden volver a ser abiertas
(fimbriolisis). Si están completamente obstruidos, entonces esta
intervención se denomina salpingostomía. Dependiendo del alcance de
esta intervención, la posibilidad de embarazo se estima en
aproximadamente el 25%.
Operación restauradora después de la
esterilización
Si una mujer fue esterilizada en el pasado, entonces las trompas
fueron ligadas quirúrgicamente. Si nuevamente se deseara tener
hijos, esta sección sellada puede, en ocasiones, ser extraída y los
extremos son suturados de nuevo el uno al otro mediante
microcirugía. Si esto es técnicamente posible, depende, entre otras
cosas, de la longitud de la trompa que quedará después de dicha
operación. Para evaluar si esta operación será de utilidad, con
anterioridad también se llevará a cabo un análisis de esperma de su
pareja. La posibilidad estimada de embarazo es del 60-85%.
Extracción de una trompa
Si una trompa está tan gravemente dañada que no hay posibilidad de
que sea reparada, entonces la decisión algunas veces es extraer
esta trompa (tubectomía). Si existe la preocupación de que haya
obstrucciones graves en ambos lados a causa de un hidrosalpinx,
entonces la FIV es la única opción que queda para solucionar los
problemas de fertilidad. En este caso, como preparativo para un
tratamiento de FIV, en algunos casos se extraen ambas trompas
dañadas.